Cómo puede cambiar la vida

Ayer pasé un buen rato largo con Fernando Vega de Seoane. Supongo que todos los que podáis leer este post ya conocéis su historia, y probablemente también le conozcáis a él. Sabéis de su accidente de esquí y su parálisis…
Pero que lo conozcáis no me resta para reconocer su tremenda personalidad y fuerza. Su testimonio es impactante, y su forma de ser, de hablar, de transmitir la realidad de lo que le pasó, su actitud ante la dificultad objetiva es…cuando menos ejemplar.
Creo francamente que hace mucho bien escucharle. Y creo que hace mucho bien por muchas razones. Entre ellas, una que puede que pase un poco desapercibida, es dejar claro y poner en valor la fuerza del vínculo matrimonial y de su consecuencia, la familia. Me consta que no es una relación fácil para nadie, pero seguramente todo el mundo estaría de acuerdo en que en las circunstancias que atraviesa Fernando y su familia deben ser todavía más difíciles. Sin embargo, me ha emocionado mucho oírle hablar de su mujer, Bea, y de sus 5 hijos.
Sin empalagos (sólo hay que conocer un poco a Fernando), lo que transmite de su mujer y de su relación es asombrosamente sencillo y auténtico. Demuestra una relación curtida, probablemente con sus dificultades lógicas y normales, pero fortalecida de una manera que-por lo menos para mí- es muy atractiva. Esa confianza recíproca en que lo que ha pasado será para bien es un seguro de vida. En latín yo conocía la expresión como “omnia in bonum”, “todo es para bien” …
No quiero, ni puedo, ni debo, meterme donde no me llaman, y por lo tanto no me meto ni opino en ninguna relación, pero ahí lo dejo. Que las parejas trabajen esa idea creo que es una garantía de éxito en su relación, y como veo muchas parejas con problemas, les animo a que profundicen en ese mensaje: “todo es para bien”… estoy seguro de que no les hará ningún daño, y al contrario, puede cambiarles la vida… ¡para bien!
¡¡Gracias Fernando Vega de Seona!!