Árbol seco

Hace un tiempo hablaba con un amigo, 35 años de matrimonio, dos hijas…”todo el pescado vendido”, que se suele decir.

Tuve una sensación tristona, difícil de describir. Le conté mi actividad (que realizo conjuntamente con mi mujer) como terapeutas matrimoniales. Se reía-no es el único- de que a mi edad pudiera realmente creer en lo que digo e interesarme este tema.

Y sin embargo, creo en lo que digo. Y me interesa este tema. Y creo que es perfectamente posible llegar a la madurez enamorado , quizá no como un quinceañero, pero mucho más profunda y serenamente…; no solo creo que es posible, sino que creo que es lo más deseable que se puede desear!

No he podido evitar pensar en los árboles secos…cuántos árboles hay por ahí que realmente están secos, y cuando los aprietas un poco se quiebran lastimosamente …

Quiero ser un árbol fresco, joven,aunque tenga mucha corteza y muchas ramas crecidas…pero quiero que en mis ramas fluya la savia, que estén flexibles, que sigan dando un fruto, el que corresponda! Pero que no se seque por mi dejadez,por mi abandono,por mi pereza,por mi comodidad, por mi escepticismo, por la dureza de mi corazón…

Animo,parejas! Se puede!!

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