Cinco verbos

Me pidieron hace meses que diera una charla a jóvenes que se estaban preparando para el matrimonio y les dijera lo que yo pensaba que había que hacer para ser feliz…y les preparé un resumen basado en 5 verbos:

1. Querer. Si no hay una clara intención de querer, no podrá salir bien. El matrimonio-como todo- exige lucha! El amor tiene mucho de voluntad…💪

Para ser feliz en el matrimonio (al igual que en cualquier otra dimensión del ser humano), lo primero que hay que hacer es querer. Como dicen que le contestó Santo Tomás de Aquino -el gran teólogo y santo- a su hermana cuando le preguntó que qué había que hacer para ser santo. Tomás le dijo sencillamente: ¡Querer!
Querer es mucho más que sentir. Es un acto esencialmente del entendimiento, y por tanto de la voluntad. Uno no dice: te siento! sino: te quiero! Conviene no olvidar esto, porque vivimos en una cultura muy orientada al sentimentalismo y a los sentidos en general. Es frecuente oír cosas como: se me ha pasado el amor, ya no siento nada por él/ella, etc. para justificar rupturas e infidelidades. 😢
Pues bien, yo defiendo que el comportamiento humano tiene y necesita por supuesto una dimensión sentimental, pero no es la fundamental. A veces acompaña, y a veces no. Y no importa demasiado siempre que uno tenga claro lo que hace y lo que quiere. El ser humano no se mueve -o no debería hacerlo- exclusivamente por sus sentimientos, sino por su entendimiento y su voluntad que le hace decidir lo que quiere hacer y hacerlo, o por lo menos intentarlo. De otra manera se convierte en un pelele a merced de sus emociones o estados de ánimo, en una especie de menor de edad adolescente permanente… 🤪
Es interesante la discusión sobre si el ser humano es un ser emocional que razona o un ser racional que tiene emociones. Igual me da: en cualquier caso hace falta la combinación de sentimientos, emociones, y racionalidad, voluntad. Yo no defiendo solamente un mundo racional, seco, que parece hasta antipático…pero sí digo que la racionalidad, el entendimiento y la voluntad, son necesarios para el buen gobierno de la persona en cualquier dimensión o realidad que sea, y definitivamente en una relación como el matrimonio es esencial. En caso contrario, estaremos abocados a lo que desafortunadamente vemos hoy con demasiada frecuencia: rupturas incluso en matrimonios recién estrenados. 😞
La buena noticia es que si pensamos un poquito, no es tan difícil entender lo que digo, y desde ese entendimiento darse cuenta de que a veces hay que apretar los sentimientos y afectos y funcionar más a base de razón y voluntad para conseguir los fines que uno se ha propuesto en su vida. Hay que tener en cuenta que nada es permanente y los sentimientos volverán, mejorados incluso, antes de lo que se pueda creer… 😃

2. Conocer. Hay que saber lo que se hace. También saber lo suficiente del tema y de la otra parte…A veces parece que se toman decisiones un poco demasiado a la ligera…👀

Parece una obviedad o incluso una estupidez decir que hay que conocer lo relacionado con el matrimonio, y sin embargo mi experiencia me dice que hay muchas parejas donde esto no se cumple.
👀 Conocer es un verbo de amplio espectro: si miras en el Diccionario de la RAE verás que se usan otros verbos para definirlo tales como: averiguar, entender, advertir, saber, percibir, tratar, comunicar, juzgar….Es decir, lo que creo que queda claro es que no es una tarea sencilla ni que se agote en plazos breves de tiempo. Suele decirse que hace falta toda una vida para conocerse y aun así siempre descubres algo nuevo en ti o en la otra persona. En el caso del matrimonio, lo que quiero decir cuando me refiero a la necesidad de conocer tiene dos variantes: por una parte, la persona con la que me caso; por otra, el hecho en sí del matrimonio.
Respecto a la primera, 🥰 el matrimonio implica una unidad de personas que exige compartir aspectos muy personales de la otra parte. Estoy refiriéndome a cuestiones educacionales, al tipo de sensibilidad y reacciones ante circunstancias y episodios, etc. Con demasiada frecuencia he encontrado parejas que parece se acaban de conocer una vez ya casados, con dificultades de comunicación en temas importantes: relación con la familia política así como desconocimiento del nivel social y cultural de las familias de origen; enfoque ante determinadas circunstancias o situaciones que no se dan en el noviazgo (temas económicos por ejemplo…); hijos; etc. Son cuestiones muy variadas, pero lo que quiero resaltar es la necesidad de conocer razonablemente esas realidades. Francamente, creo que muchas parejas obvian estos temas en el noviazgo sin fijarse ni darles la más mínima importancia, y la experiencia demuestra que eso es un error. Hay que saber con quien se casa uno, su entorno familiar, educacional, amigos, creencias, historia afectiva, etc. Hasta los traumas!
Respecto a la segunda cuestión, 💍 es evidente para mí que la mayoría de la gente no sabe realmente a lo que se compromete cuando se casa, y mucho menos cuando ese matrimonio es canónico de acuerdo a la Iglesia Católica. Hay que entender el sentido de alianza divina, no sólo de contrato social, que tiene esa unión. Y estar dispuestos a profundizar en la fórmula del matrimonio: en la salud y en la enfermedad; en lo bueno y en lo malo…¡para siempre!; y tener claro que vendrá la prole si Dios quiere, que es el cumplimiento lógico del amor humano y lo que completa el concepto de familia…
Pienso que mucha gente frivoliza con este tema y luego pasa lo que pasa: fracasos, infelicidad, violencias…¿no te parece que si se conociera mejor lo que se va a hacer, una de dos: o no se haría o se haría con conocimiento de causa y probablemente con mucha más garantía de éxito? 😍

3. Comprender. Nadie es perfecto, y hay que comprender las fragilidades del prójimo, o lo que a nosotros nos parecen fragilidades, que a veces ni siquiera lo son objetivamente! Aprender a escuchar facilita mucho la comprensión!!👂

Si uno quiere que le vaya bien en el matrimonio es importante comprender a la otra parte. Hay muchísimas ocasiones de roces y problemas matrimoniales que se solucionarían con un poquito de comprensión. Un ejercicio para comprender puede ser esforzarnos en hacer una buena interpretación en vez de una mala; un intento de ver las cosas desde otro punto de vista; abrir la mente y aceptar que existen otras soluciones, enfoques, etc. aparte del nuestro… 🤔
Es evidente que el verbo comprender tiene varias posibles interpretaciones y aplicaciones. De hecho, ¿qué es comprender según la RAE? . Vemos que hay varias definiciones, entre otras: «entender, alcanzar, penetrar.» O bien: «encontrar justificados o naturales los actos o sentimientos de otro». Pienso que además del primer significado, en lo referente al matrimonio y relaciones humanas es más importante la segunda acepción mostrada. Y eso implica tener claro el concepto de libertad. Otro día hablaremos más en profundidad de libertad, pero hoy basta con saber que hay muy pocas cosas que sean absolutamente sólo de una manera…y aceptar esto es casi una garantía de éxito en la convivencia, mientras que lo contrario es muy probablemente una causa de fracaso! 🙄
Un santo reciente decía que la caridad más que en dar está en comprender…y realmente creo que tenía razón: ¡cuesta mucho comprender! Hay que dominar el orgullo que todos tenemos de una manera u otra; el amor propio que nos hace pensar que uno tiene razón y los demás están equivocados…La comprensión evita el pensar mal de los demás, el conflicto, y una cantidad enorme de problemas y roces. Y la buena noticia es que es más fácil de ejercer de lo que podría parecer: es cuestión de pensar y profundizar un poco, analizar los propios comportamientos (sobre todo en relación con los demás) y a base de práctica -como en todo- se consigue mejorar mucho en esta capacidad! Así que, ¡ánimo, que se puede! 😎

4. Perdonar. Sin perdón no hay convivencia posible. Qué bonito es perdonar!!🤝

Aunque parece un tema muy difícil, creo que perdonar es un acto natural del ser humano. Si se aprende a perdonar en cosas pequeñas, también se podrá perdonar en cosas grandes. El principal obstáculo para perdonar es la soberbia, el orgullo. Y de eso andamos todos sobrados…Sin embargo, es evidente que si queremos poder convivir con alguien en paz y armonía, hay que estar preparados para los defectos y fallos inevitables que todo ser humano tiene, y hay que estar dispuestos a perdonar. No puedo recomendar más encarecidamente el perdón como fuente de felicidad , y al contrario, confirmar que guardar los rencores y no perdonar es sinónimo de infelicidad asegurada, y además creciente! 😢
Parece evidente que hay que trabajar la humildad para poder crecer en capacidad de perdonar, pero también conviene recordar que la humildad es la verdad…, ser sinceros con uno mismo y con los demás nos permitirá perdonar con más facilidad. 🙂 Y no os compliquéis con ese tema de «perdono pero no olvido» o al revés: hay que perdonar y olvidar!!
Comprendo por otra parte que se puede tener la sensación a veces de que perdonar es hacer el tonto, porque se puede abusar de uno… creo que no hay que ir en esa línea ni darle ningún tipo de credibilidad a esos argumentos: hay mucha diferencia entre perdonar lo que hay que perdonar y ser un tontaina al que se le puede hacer lo que se quiera porque como perdona siempre… 😞
Os animo a que perdonéis y olvidéis las supuestas afrentas cuanto antes. Veréis que no sólo no pasa nada malo, sino que es garantía de felicidad, y fortalece las relaciones de una manera increíble! 😍

5. Reír. Si no lo pasas bien con tu pareja…no te cases! Hay que ser amigos y divertirse juntos! Y hay que saber reír juntos y reírse de uno mismo, que a veces dramatizamos la existencia de una manera atroz!!😂

En realidad pienso que habría sido más acertado algo como «disfrutar», pasarlo bien con tu cónyuge. En cualquier caso, reír tampoco está mal, ya que pienso que es una de las cosas más necesarias para el ser humano.
Cuando digo disfrutar, reír, me refiero fundamentalmente a esa relación de tipo intelectual que es la comunicación verbal. No desprecio para nada el aspecto físico de una relación, y desde luego también es esencial disfrutar ahí, pero creo que hoy en día se insiste demasiado en esa línea de pensamiento y poco en la autentica relación humana, que es fundamentalmente de tipo intelectual. Y en esta relación intelectual hay que saber pasárselo fenomenal con tu cónyuge 🤫
Una buena comunicación implica disfrutar con el otro, hablar, compartir, soñar, discutir, tener complicidad…y reír. Y como siempre, las cosas no salen por casualidad ni de manera automática 😞, y conviene poner los medios oportunos!
Como consejo práctico, os recomiendo lo mismo de siempre: no dejéis de esforzaros para sacar tiempo, momentos específicos y especiales para tu pareja….es mucho lo que está en juego, y la vida moderna no facilita precisamente la comunicación!
Y por último, lo que de verdad está claro es que si en el noviazgo te aburres con tu pareja, ¡no te cases!

Como se ve, un tema que da para mucho más que cuatro líneas, pero que desafortunadamente no siempre recibe la atención debida…ni las soluciones posibles cuando las cosas se atascan un poco. Animo a todos los matrimonios: se puede!!!!🥰🥰🥰

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